Percepción de los cubanos sobre la actuación del Gobierno ante el Covid-19

Percepción de los cubanos sobre la actuación del Gobierno ante el Covid-19
enero 2020   3,219 cubanos
Describimos la percepción ciudadana sobre los esfuerzos del gobierno para detener la propagación del COVID-19 y su capacidad para proteger a la poblacion.

Resumen

La enfermedad por el nuevo coronavirus (COVID-19) es desde el 11 de marzo de 2020 una pandemia global. Identificado a fines de diciembre de 2019 en Wuhan (Hubei, China), se ha expandido rápidamente en más de 213 países y territorios de todos los continentes. El virus SARS-CoV-2 (agente causante) se transmite generalmente de persona a persona a través de las pequeñas gotas de saliva que se emiten al hablar, estornudar, toser o espirar; o de forma indirecta mediante la manipulación de superficies contaminadas. Por ello, como prevención, se recomienda lavarse las manos, cubrirse la boca al toser, el distanciamiento físico entre las personas y el uso de nasobucos, además del autoaislamiento y el seguimiento a las personas sospechosas de infección. Para evitar la expansión del virus, los gobiernos han impuesto restricciones de viajes, cuarentenas, confinamientos, cancelación de eventos y el cierre de establecimientos y fronteras.

La pandemia ha tenido un efecto socioeconómico disruptivo. Se han cerrado colegios y universidades en más de 124 países, estando un tercio de la población mundial confinada, con fuertes restricciones de movimientos, reduciendo drásticamente la actividad económica y aumentando paralelamente el desempleo. En efecto, la COVID-19 está causando la crisis mundial más grande de la historia desde la Gran Depresión (1929) y la Gran Recesión (2008). Esta nueva crisis denominada “El Gran Confinamiento” es producto de una de las medidas de restricción más aplicadas en el mundo (la cuarentena o el confinamiento obligatorio), que ha provocado que muchas industrias, fábricas y empresas de todo tipo reduzcan su actividad habitual, trabajen en condiciones restringidas o incluso cesen temporalmente su actividad, especialmente en establecimientos “no esenciales” y toda actividad que implique aglomeraciones.

Organizaciones internacionales como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), estiman impactos perniciosos significativos en el empleo y la economía, previendo una contracción regional promedio de -5,3% para el 2020. El impacto de dicha contracción de la actividad económica agravaría la condición ya precaria de millones de personas vulnerables que necesitan trabajar para acceder a alimentos. Se prevé, a mediano plazo, que la recuperación económica tomará varios años, aumentando significativamente el porcentaje de pobreza y pobreza extrema en la región, así como la pérdida y precarización de empleos.