Historia

CubaData surgió cerca del paralelo 38, en Corea del Sur, durante una conferencia sobre cómo obtener y aportar información y estadísticas en sociedades cerradas. Debido a las restricciones y la censura de instituciones oficiales, así como al control de los contenidos de internet y del correo electrónico, realizar estudios poblacionales independientes es extremadamente difícil en Cuba, donde no existe ninguna consultora desligada del Gobierno.

En ese contexto, aprovechando el desarrollo de las nuevas tecnologías y de la seguridad digital, en CubaData recurrimos a los dispositivos móviles, a través de los cuales contactamos a decenas de miles de usuarios de aplicaciones de comunicación, para realizar encuestas digitales voluntarias y verificables.

Para obtener información válida, cada encuesta se basa en constructos; es decir, en escalas producto de la combinación lineal de varios ítems o preguntas, que a su vez actúan como indicadores. El uso de constructos facilita el control del error de medición, además que garantiza la validez de las variables estudiadas.

Esa fiabilidad y validez de los constructos (las escalas y sus dimensiones) la realizamos utilizando el programa SmartPLS 3.3.2, en el que los niveles de consistencia dependen de variables como los valores Alfa de Cronbach, Rho A y de Fiabilidad compuesta. En cuanto a la validez, la analizamos mediante las técnicas de validez convergente y discriminante. Para la primera, estimamos la Varianza Extraída Media (AVE). Para la segunda, establecemos validez discriminante a través del criterio Heterotrait-Monotrait (HTMT), donde se confirma la independencia de los constructos.

Entre nuestro trabajo está el de perfeccionar estos métodos de validación, para aportar a cubanos, organizaciones de la sociedad civil y actores internacionales relacionados con Cuba, una data sólida que contribuya a la toma de decisiones acertadas y a la confección de políticas y estrategias efectivas.